Praga aprueba la construcción de ‘Naufragio’, el rascacielos que marcará el techo de la República Checa

La torre de estilo futurista alcanzará los 135 metros y su fachada simula el impacto de un gran buque oxidado

Render del rascacielos Naufragio que se construirá en Praga

Praga ha autorizado oficialmente la construcción de la Top Tower, una futurista torre de 135 metros de altura cuya fachada simula el impacto de un gran buque oxidado. Diseñado por el provocador artista David Černý y el arquitecto Tomáš Císař, este hito arquitectónico aspira a concienciar sobre el cambio climático mientras se convierte en el edificio más alto del país.

Las autoridades municipales del distrito de Praga 13 han concedido la licencia de obras para la edificación de la Top Tower, un ambicioso proyecto residencial y comercial que transformará el horizonte de la capital checa. Conocida popularmente entre los ciudadanos y la prensa local como Vrak (‘Naufragio’), la estructura no ha dejado a nadie indiferente desde la presentación de sus primeros bocetos.

Con una altura total de 135 metros (de los cuales la estructura principal del rascacielos alcanza los 126 metros y la nave escultórica se eleva unos 10 metros adicionales por encima del tejado), el edificio superará los 111 metros de la torre AZ Tower de Brno, convirtiéndose en el rascacielos más alto de la República Checa.

Un mensaje arquitectónico contra el cambio climático

Detrás del singular aspecto visual de la Top Tower se encuentra la firma del estudio de arquitectura Black n’ Arch y la creatividad del escultor checo David Černý, célebre internacionalmente por sus instalaciones urbanas provocadoras (como los bebés gigantes que trepan la torre de televisión de Žižkov o la cabeza giratoria de Franz Kafka).

En esta ocasión, Černý y el arquitecto Tomáš Císař han concebido una monumental escultura que imita el casco oxidado de un transatlántico encallado y empotrado contra el rascacielos. La narrativa conceptual del proyecto plantea un escenario postapocalíptico provocado por el calentamiento global, las grandes tormentas y la subida del nivel del mar. El buque naufragado simula haber sido arrastrado por las aguas hasta el centro urbano; tras el repliegue del océano, la estructura metálica roja es colonizada progresivamente por plantas trepadoras y vegetación nativa, simbolizando el renacer de la naturaleza sobre las ruinas creadas por el ser humano.

La estructura alcanzará los 135 metros de altura e integrará sistemas eficientes de recolección de aguas pluviales y tecnologías de alto ahorro energético

A pesar de su imagen distópica, el proyecto busca la sostenibilidad real: el desarrollador del proyecto, la firma inmobiliaria Trigema, ha anunciado su objetivo de obtener la prestigiosa certificación ambiental LEED Gold mediante el uso de sistemas eficientes de recolección de aguas pluviales y tecnologías de alto ahorro energético.

Así será la Top Tower por dentro

La Top Tower estará ubicada en el barrio exterior de Nové Butovice, en las inmediaciones de la estación de metro homónima. El edificio contará con 44 plantas en total: 37 sobre rasante y 7 subterráneas, destinadas estas últimas a albergar aparcamientos con capacidad para más de 250 vehículos.

El programa funcional del inmueble está diseñado para integrar la vida privada con el espacio comunitario y cultural. Las zonas comerciales y culturales (plantas inferiores) albergarán comercios, cafeterías, oficinas y un centro cultural multifuncional conectado con terrazas públicas. Mientras, las plantas intermedias acogerán las viviendas de alquiler. La torre dispondrá de 250 apartamentos destinados principalmente a jóvenes profesionales bajo fórmulas de co-living. La parte superior contará con un mirador público y oferta gastronómica, albergando terrazas panorámicas con vistas de 360 grados sobre Praga y un restaurante.

Una inversión que transformará el barrio

El visto bueno de las autoridades de Praga 13 no solo da luz verde a la edificación de la estructura, sino que implica un importante plan de regeneración urbana para la zona. Como parte del acuerdo de desarrollo, la empresa promotora destinará más de 75 millones de coronas checas (alrededor de 3 millones de euros) a la mejora de las infraestructuras públicas del entorno.

Entre las intervenciones acordadas destaca la revitalización del bulevar peatonal que une la estación de Nové Butovice con la plaza Sluneční náměstí, la construcción de nuevos ascensores adaptados para conectar el paso subterráneo de la calle Bucharová y la remodelación de zonas verdes circundantes.

Aunque el proyecto generó debates iniciales entre defensores del patrimonio histórico y partidarios de la arquitectura contemporánea, la aprobación administrativa consolida a la Top Tower como el nuevo faro vanguardista que definirá el urbanismo checo durante las próximas décadas.