El Two World Trade Center arranca oficialmente su construcción con la puesta de la primera piedra
Este proyecto es la última gran pieza pendiente de ejecutar en el complejo del antiguo World Trade Center

El Two World Trade Center planea abrir sus puertas en el año 2031.
Manhattan ha recuperado este mes de julio uno de los hitos urbanísticos más esperados y esquivos de los últimos tiempos. Con una ceremonia oficial de puesta de primera piedra celebrada el 9 de julio, Nueva York ha dado el pistoletazo de salida definitivo a la construcción del Two World Trade Center (2 WTC).
El solar, que llevaba prácticamente congelado a nivel de calle desde el año 2011, vuelve a llenarse de maquinaria pesada y operarios bajo la batuta de Silverstein Properties.
Este nuevo capítulo pone fin a un larguísimo periodo de incertidumbres, rediseños fallidos y complejas negociaciones económicas que mantuvieron en pausa una de las piezas angulares del complejo neoyorquino. Así, el proyecto renace ahora con un enfoque completamente renovado.
El proyecto aprobado presenta una torre de 55 plantas y 374 metros de altura, e incluirá una elegante masa escalonada provista de terrazas ajardinadas
El resorte que ha permitido reactivar el rascacielos ha sido el compromiso firme de American Express, futuro inquilino, que trasladará allí su nueva sede central. De hecho, la entidad financiera ocupará casi la totalidad de los espacios del edificio, concebido para albergar hasta 10.000 empleados.
A diferencia de las propuestas económicas del pasado -ideadas antes de la crisis financiera de 2008 con superficies más diáfanas-, el diseño actual prioriza la flexibilidad laboral, la eficiencia energética y la sostenibilidad. Así, la torre incorporará sistemas completamente eléctricos y buscará la prestigiosa certificación medioambiental LEED.
Arquitectura de autor: el regreso de Norman Foster con una silueta escalonada
El diseño del rascacielos corre a cargo del prestigioso estudio británico Foster & Partners, liderado por el arquitecto Norman Foster. Curiosamente, se trata del mismo equipo que proyectó las primeras líneas maestras del edificio hace casi veinte años.
En su concepción original, el Two World Trade Center destacaba por una icónica cúspide formada por cuatro diamantes inclinados que apuntaban hacia el cielo. Sin embargo, aquel concepto quedó atrás y jamás llegó a ejecutarse.


El nuevo proyecto aprobado presenta una torre de 55 plantas y unos 374 metros de altura. Su volumetría destaca por una elegante masa escalonada provista de terrazas ajardinadas al aire libre. Estos espacios verdes sumarán más de un acre de vegetación integrada en altura, conectando el entorno laboral de oficina con la naturaleza urbana y, por supuesto, ofreciendo vistas directas hacia el memorial del 11-S.
Un gigante que renuncia al protagonismo
Dentro del complejo de las dieciséis acres que conformaban el antiguo World Trade Center, este rascacielos representa la última gran pieza pendiente de ejecutar. Desde la perspectiva de la altura y la jerarquía arquitectónica, el edificio ocupa un lugar muy medido y respetuoso con el conjunto.
Aunque los rascacielos superaltos son habituales en Manhattan, el 2 WTC no arrebatará el protagonismo al emblemático One World Trade Center, que se eleva imponente hasta los simbólicos 1.776 pies (541 m) en referencia al año de la independencia estadounidense.
Así, la menor altura del nuevo edificio -con sus 374 metros frente a los más de 540 del One World Trade Center- responde a una modulación geométrica ideada inicialmente por el arquitecto Daniel Libeskind. Y es que gracias a su estructura escalonada, que asciende de manera armónica, el bloque evita competir visualmente con la torre principal. Además, respeta estrictamente el concepto del cono de luz, garantizando que no se proyecten sombras molestas sobre el parque del memorial.

Cuenta atrás para completar el nuevo World Trade Center
Los trabajos en el subsuelo y en torno al núcleo central de hormigón del Two World Trade Center ya han cogido velocidad de crucero. Las labores actuales se centran en la introducción de nuevo acero de refuerzo en los fosos de los huecos de ascensores y escaleras de emergencia, preparando la estructura para su despegue vertical definitivo en los próximos meses.
La conexión directa del solar con el intercambiador de transportes del Oculus garantizará una accesibilidad óptima a través de doce líneas de metro y trenes PATH para los miles de trabajadores que dinamizarán la zona.
Si los plazos previstos se cumplen sin contratiempos, Nueva York completará por fin la cicatriz arquitectónica más sonada de su historia reciente cuando el Two World Trade Center abra formalmente sus puertas en el año 2031.

