One Bloor West - rascacielos de Toronto - RDM

One Bloor West

El primer rascacielos superalto de Canadá nace marcado por la ambición, los retrasos y un complejo rescate financiero


Progreso de construcción

70%

El First Canadian Place ha sido durante medio siglo el rascacielos canadiense más alto del país. Hablamos de una torre de oficinas de 298 metros de altura terminada en Toronto en 1975, una referencia dentro del skyline de la ciudad que mostraba orgullosa su récord nacional. Hasta ahora.

Y es que One Bloor West, aún en construcción, alcanzó en 2025 la cota de los 300 metros, entrando oficialmente en la categoría internacional de los supertall, jerarquía reservada a los edificios que superan esa altura. Porque cuando finalicen los trabajos llegará hasta los 308 metros. Además, lucirá 85 plantas, convirtiéndose así en el primer rascacielos canadiense que supera esa deseada barrera.

El hito, sin embargo, cuenta solo una parte de su historia. Antes de adoptar su nombre actual, el proyecto fue conocido durante años como The One y atravesó una de las construcciones más complicadas del reciente desarrollo inmobiliario de Toronto. Su avance estuvo condicionado por retrasos, un fuerte incremento de los costes, la retirada de algunos de sus ocupantes previstos y la entrada del proyecto en un proceso judicial por insolvencia.

Pese a todo, la torre logró sobrevivir. Hoy, con su estructura principal terminada y la mayor parte de su envolvente exterior instalada, One Bloor West ya forma parte del horizonte de Toronto y se prepara para completar el que será uno de los edificios residenciales más altos de Norteamérica.

Una dirección excepcional en el centro de Toronto

La relevancia de One Bloor West no se explica únicamente por su altura. Su emplazamiento ocupa una de las esquinas más visibles y codiciadas de Toronto: la intersección de Yonge Street y Bloor Street West, en el límite entre el centro financiero y Yorkville, uno de los barrios comerciales y residenciales más exclusivos de la ciudad.

Yonge Street constituye uno de los principales ejes históricos de Toronto, mientras que Bloor Street concentra hoteles, comercios de lujo, instituciones culturales y algunos de los desarrollos residenciales más importantes de la ciudad. Debajo de la intersección se encuentra además la estación de Bloor-Yonge, el principal punto de conexión entre las dos líneas más utilizadas de la red de metro.

One Bloor West es el primer rascacielos de Canadá que supera los 300 metros de altura, aunque está lejos de los megaproyectos actuales en construcción en Asia y Oriente Próximo

Era, por tanto, una ubicación difícil de replicar: una parcela relativamente pequeña, situada sobre uno de los grandes intercambiadores de transporte público de Canadá y rodeada por uno de los mercados inmobiliarios más valiosos de Toronto.

El edificio se levanta frente a One Bloor East, la sinuosa torre residencial de 257 metros terminada en 2017. La convivencia entre ambos proyectos ha creado una nueva puerta vertical en el cruce de Yonge y Bloor, con dos rascacielos de lenguajes arquitectónicos muy diferentes enfrentados a ambos lados de la calle.

One Bloor West también conserva parte de la memoria del lugar. En la base del conjunto se han integrado las fachadas de los antiguos William Luke Buildings, unas construcciones comerciales de ladrillo que datan de 1883. Su presencia introduce una escala histórica y peatonal bajo una torre que supera los 300 metros.

El primer rascacielos ‘superalto’ de Canadá

La clasificación de One Bloor West como primer rascacielos superalto de Canadá posee una importancia que va más allá de un simple récord nacional.

Toronto lleva décadas desarrollando uno de los mayores mercados de vivienda en altura de Norteamérica. Así, su skyline se ha expandido con especial intensidad desde comienzos del siglo XXI, impulsado por la construcción de centenares de torres residenciales en el centro y junto a las principales líneas de transporte público. Sin embargo, pese a la cantidad de rascacielos levantados, ninguno había superado hasta ahora los 300 metros.

Vista en contrapicado de One Bloor West

La llegada de One Bloor West sitúa a Canadá dentro de un grupo todavía reducido de países con edificios de esta categoría. No obstante, sus 308 metros la colocan en la franja inferior de los supertall pero muy lejos de las alturas alcanzadas en los grandes centros verticales de Asia y Oriente Próximo.

Su trascendencia debe entenderse, por tanto, dentro de la escala canadiense y norteamericana. No pretende competir con las torres de más de 500 metros de Dubái, Kuala Lumpur o Shenzhen, sino inaugurar una nueva etapa en un país donde las limitaciones económicas, normativas y constructivas habían mantenido los proyectos por debajo de esa barrera.

También será el edificio residencial más alto de Canadá. Sin embargo, no permanecerá necesariamente como el rascacielos más alto del país durante mucho tiempo. En el waterfront de Toronto avanza la torre Pinnacle One Yonge, proyectada para alcanzar una altura superior. One Bloor West conservará, en cualquier caso, el valor histórico de haber sido la primera en superar físicamente los 300 metros en el país. Dentro de la propia ciudad solo la CN Tower, una estructura de telecomunicaciones de 553 metros -y no un edificio habitable convencional- continuará elevándose claramente por encima de ella.

Un exoesqueleto revestido de bronce

La imagen de One Bloor West está dominada por una retícula estructural visible que recorre sus fachadas. El diseño fue desarrollado por Foster & Partners, con el estudio canadiense CORE Architects como arquitecto ejecutivo y responsable de trasladar el proyecto al contexto técnico y normativo local.

En lugar de ocultar completamente la estructura detrás de una fachada de vidrio, el edificio la convierte en su principal rasgo expresivo. Así, elementos verticales, horizontales y diagonales forman un exoesqueleto revestido en tonalidades de bronce champán que organiza visualmente la torre y le proporciona una identidad reconocible dentro del denso skyline de Toronto.

La estructura fue desarrollada por RJC Engineers y responde en gran medida a las exigencias de una parcela limitada y un programa especialmente complejo. Así, las diagonales perimetrales colaboran en la transmisión de las cargas y permiten reducir la presencia de columnas convencionales en puntos estratégicos del edificio.

Detalle de la estructura de One Bloor West RDM

El sistema libera especialmente las esquinas de las plantas superiores, favoreciendo vistas panorámicas desde las viviendas. Mientras, la base permite crear un gran espacio comercial abierto de aproximadamente 30 por 30 metros, con una altura cercana a los 11 metros y sin una trama regular de pilares interiores que interrumpa el espacio.

Esta solución convierte la ingeniería en arquitectura. Las diagonales no se presentan como una decoración añadida, sino como parte del sistema que sostiene el edificio. Y de este modo sus cambios de dirección coinciden con determinadas plantas mecánicas y dividen la elevación en grandes tramos, evitando que la torre se perciba como una simple pieza de vidrio de 300 metros de altura.

Los niveles técnicos también introducen retranqueos y planos inclinados que rompen la continuidad de la silueta; mientras que en la coronación el volumen se estrecha y concentra los principales elementos destinados a controlar el comportamiento del edificio frente al viento.

Las dificultades de construir 300 metros sobre una parcela de tamaño reducido

La altura de One Bloor West no fue el único desafío del proyecto. El edificio se levanta sobre una parcela urbana constreñida, rodeada por calles con un tráfico intenso, edificios existentes y una de las estaciones de metro más concurridas de la ciudad.

A diferencia de otros grandes rascacielos construidos en solares amplios, el proyecto dispone de muy poco espacio para almacenar materiales o desarrollar operaciones logísticas. Cada entrega, elevación y montaje ha tenido que coordinarse dentro de un entorno urbano activo.

El rascacielos incorpora un amortiguador de masa sintonizada en su parte superior para calibrar las oscilaciones de la torre durante los episodios de viento

La estrechez del edificio también aumenta su sensibilidad frente al viento. En las torres esbeltas el reto no consiste únicamente en garantizar la resistencia de la estructura, sino en limitar los movimientos que podrían resultar incómodos para los ocupantes de las plantas superiores.

Por eso One Bloor West incorpora un amortiguador de masa sintonizada en su coronación. Este tipo de dispositivos emplea una gran masa móvil calibrada para desplazarse en sentido opuesto a las oscilaciones de la torre y reducir así la aceleración percibida durante episodios de viento. La caja que alberga el sistema forma parte de los trabajos finales que actualmente se ejecutan en la parte superior del edificio.

Viviendas, hotel y comercio en una misma torre

One Bloor West fue concebido como un desarrollo de uso mixto. Así, su programa combina espacios comerciales en la base, un hotel de alta categoría y viviendas en las plantas superiores.

La distribución responde a la lógica habitual de las grandes torres mixtas: las áreas públicas y comerciales ocupan los primeros niveles, mientras que los usos residenciales se elevan sobre ellos para aprovechar una mayor privacidad y las vistas sobre Toronto y el Lago Ontario.

Render de la planta baja de One Bloor West Toronto - RDM

Así, One Bloor West contempla 476 viviendas, además del hotel y de los espacios comerciales. Algunas fuentes anteriores ofrecían cifras diferentes, ya que el programa ha sido modificado varias veces durante la evolución del proyecto y posteriormente revisado dentro del proceso de reestructuración.

Las residencias ocupan la parte más alta de la torre, incluyendo unidades desarrolladas en más de un nivel y áticos situados junto a la coronación. El exoesqueleto permite liberar las esquinas interiores de grandes pilares y mantener amplias superficies acristaladas orientadas hacia el skyline y el lago.

El programa hotelero también ha sufrido diversos cambios. Durante las primeras fases se anunció la llegada de la marca Andaz, perteneciente a Hyatt, pero el futuro operador del hotel ha quedado sujeto a una nueva selección dentro de la reestructuración del proyecto.

El exoesqueleto permite liberar las esquinas interiores de grandes pilares y mantener amplias superficies acristaladas orientadas hacia el skyline de Toronto y el lago

Algo similar ocurrió con el principal espacio comercial. Durante años estuvo asociado a la posible instalación de una tienda insignia de Apple, diseñada para aprovechar el gran volumen sin columnas de la base. Pero poco después la compañía terminó abandonando la idea tras los sucesivos retrasos de la obra, dejando sin ocupante uno de sus espacios más reconocibles.

Estos cambios muestran hasta qué punto One Bloor West no es exactamente el mismo proyecto que comenzó a construirse hace una década. Si bien su arquitectura esencial se ha mantenido, parte del programa comercial, hotelero y residencial ha tenido que adaptarse a una situación financiera completamente distinta.

De The One a One Bloor West

El origen del edificio está ligado a Mizrahi Developments, la compañía que adquirió la parcela en 2014 e impulsó el proyecto bajo el nombre de The One. La propuesta recibió las principales autorizaciones urbanísticas durante los años siguientes y las obras comenzaron oficialmente en agosto de 2017. Así, el calendario inicial preveía la entrega del edificio en diciembre de 2022, una fecha que terminó quedando muy atrás.

La construcción avanzó con lentitud y acumuló sucesivos retrasos. Al mismo tiempo, el presupuesto fue aumentando y la financiación se volvió cada vez más difícil de sostener. En octubre de 2023, el Tribunal Superior de Justicia de Ontario colocó las sociedades vinculadas al proyecto bajo administración judicial tras los impagos reclamados por sus acreedores.

En aquel momento la deuda asociada al desarrollo superaba ampliamente los mil millones de dólares canadienses y el edificio estaba todavía lejos de completarse. Sin embargo, la entrada en administración judicial no significó el abandono de la obra. El objetivo de los acreedores y del tribunal fue preservar el valor de un activo que ya había alcanzado una altura considerable, y cuya paralización indefinida habría agravado todavía más las pérdidas.

Álvarez & Marsal fue entonces designada administradora judicial y en marzo de 2024 se contrató a SKYGRiD Construction como nuevo responsable de la construcción. Ya posteriormente se abrió un proceso para encontrar una empresa capaz de asumir la gestión y completar el edificio.

Tridel toma el control del proyecto

La solución definitiva comenzó a tomar forma en 2025 con la incorporación de Tridel, una de las promotoras y constructoras residenciales con mayor trayectoria de Canadá.

El tribunal aprobó su participación en abril de ese año y, desde el 1 de mayo de 2025, Tridel ejerce como gestor del proyecto, responsable de construcción y responsable comercial. La operación se acompañó de una nueva financiación de hasta 615 millones de dólares canadienses destinada a facilitar la terminación de las obras.

Proceso de construcción de One Bloor West Toronto - RDM

La llegada de Tridel acarreó también un cambio de identidad. The One pasó a denominarse oficialmente One Bloor West, una elección más vinculada a su dirección y menos dependiente de la etapa anterior del proyecto.

El relevo no fue simplemente un cambio de marca. Tridel tuvo que revisar la planificación constructiva, los costes pendientes, el programa interior y la situación de los contratos de compraventa firmados años antes bajo unas condiciones económicas muy diferentes.

Un rascacielos que ya ha alcanzado su altura definitiva

Pese a las dificultades financieras, la construcción continuó avanzando durante todo el proceso judicial. Así, el 24 de junio de 2025, One Bloor West superó oficialmente los 300 metros y alcanzó su planta más elevada. La estructura principal quedó esencialmente completada, aunque todavía restaban los trabajos de la coronación, el amortiguador de masa, la fachada y el acondicionamiento interior.

Durante 2026 el foco de la obra se ha desplazado progresivamente desde el crecimiento vertical hacia el cierre exterior y los interiores. La retirada de las plataformas y las protecciones que envolvían las últimas plantas está dejando visible una fachada prácticamente terminada, mientras continúa el montaje de la corona.

Según el calendario actual, la finalización completa del desarrollo de One Bloor West se estima para principios de 2028

El calendario actual contempla que la envolvente exterior quede sustancialmente completada durante 2026 y las primeras ocupaciones provisionales se esperan para la primavera de 2027. Mientras, la finalización completa del desarrollo se estima para principios de 2028. Estas fechas deben entenderse como previsiones de obra y pueden evolucionar a medida que avance la reorganización comercial y hotelera.

Un proyecto ambicioso desde sus orígenes

One Bloor West no es ni mucho menos el rascacielos más alto que se construye actualmente en el mundo, ni siquiera conservará necesariamente durante mucho tiempo el récord canadiense. Su importancia radica en otro lugar.

Y es que esta torre representa el momento en que Toronto deja de ser únicamente una ciudad con una gran cantidad de edificios altos para entrar, por fin, en la categoría de las ciudades con rascacielos de más de 300 metros.

También demuestra que la altura por sí sola no garantiza una construcción sencilla. El proyecto ha necesitado casi una década para aproximarse a su terminación y ha sobrevivido a cambios de contratista, problemas financieros, litigios, una administración judicial y una reestructuración completa de su gestión.

Sin embargo, su arquitectura no ha desaparecido bajo esas dificultades. El exoesqueleto de Foster & Partners y RJC Engineers continúa siendo el elemento que da carácter a la torre y la diferencia de buena parte de los edificios residenciales acristalados de Toronto.

Porque One Bloor West nació con la intención de convertirse en el edificio más ambicioso de Canadá, y aunque el resultado final llegará más tarde de lo previsto y con otro nombre, nuevos responsables y un programa parcialmente revisado, logrará ser habitable elevándose por encima de los 300 metros.


Ficha técnica

Ciudad
Toronto (Canadá)
Altura objetivo
308 m
Estado
En construcción
Inicio de obras
2017
Arquitecto
Foster & Partners y CORE Architects
Promotor
Tridel
Uso principal
mixto: residencial, hotelero y comercial
Número de plantas
85
Superficie urbanizada
116.150 m cuadrados
Finalización prevista
2028

MÁS MEGAPROYECTOS

One Bloor West

One Bloor West

El primer rascacielos superalto de Canadá nace marcado por la ambición, los retrasos y un complejo rescate financiero

Torre Rise

Torre Rise

El rascacielos mexicano será el más alto de América Latina y rozará el medio kilómetro de altura

Jeddah Tower

Jeddah Tower

El rascacielos que busca romper la barrera imposible de los 1.000 metros de altura